¿Hematoxilina o hemateína?

Si alguna vez observaste un preparado en el microscopio óptico, es probable que te resulten familiares los términos hematoxilina-eosina, ya que es la técnica más frecuente en histología animal. Sin embargo, ¿sabías que la hematoxilina, recién extraída de la naturaleza, no colorea? Su transformación en hemateína es lo que realmente permite teñir las estructuras.

¿De dónde proviene la hematoxilina?

La hematoxilina se extrae del árbol Palo de Campeche (Haematoxylum campechianum) originario de América Central. Su uso como tinte natural se remonta a siglos atrás, cuando se utilizaba para teñir telas, pero su introducción en histología se atribuye a Wilhelm Waldeyer en 1863.

Cuando la hematoxilina se extrae de este árbol, no tiene propiedades tintoriales, para que pueda usarse como colorante en histología, debe transformarse en hemateína, su forma oxidada. Este proceso de oxidación puede ocurrir de manera natural o acelerarse mediante agentes oxidantes.

A pesar de que comúnmente se hace referencia a la hematoxilina como el «colorante» en realidad es su producto de oxidación, la hemateína, la que cumple esta función. Sin embargo, la hemateína por sí sola no tiene suficiente afinidad por los tejidos, por lo que necesita un mordiente, es decir, una sal metálica que facilite su unión a las estructuras. Dependiendo del mordiente utilizado, existen diferentes tipos de hematoxilinas. Entre las más empleadas en la tinción de H&E se encuentran la hematoxilina de Mayer y la de Harris.

Hematoxilina y eosina: técnica de rutina en histología animal

La tinción H&E fue descrita por primera vez en 1876 por Wissowzky, lo que marcó el inicio de su uso como técnica de rutina en histología.

La técnica hematoxilina-eosina (H&E) es la más utilizada en histología animal. Emplea hematoxilina (catiónica), que tiñe de azul-violáceo las estructuras ácidas o aniónicas como los núcleos celulares y los ribosomas debido a que contienen grandes cantidades de ácidos nucleicos que tienen carga negativa y se unen a la hematoxilina.

Esta técnica también utiliza eosina, un colorante ácido o aniónico que tiñe de rosa las estructuras básicas o catiónicas, como los citoplasmas.

En H&E, los núcleos celulares aparecen en tonos azulados o violáceos, mientras que los citoplasmas se observan en distintas tonalidades de rosado. (Ver microfotografía I).

Hematoxilina en citogenética vegetal para la visualización de cromosomas

Además de su uso en histología animal, la hematoxilina (o más precisamente, la hemateína), también se emplea en citogenética para la tinción de cromosomas mitóticos. (Ver microfotografías II y III).

Dado que la hematoxilina se extrae del Palo de Campeche, su nombre quedó arraigado en la terminología histológica. Sin embargo, las soluciones de «hematoxilina» que usamos en el laboratorio corresponden a hemateína. Así que, aunque el nombre «hematoxilina» persista, es la hemateína la verdadera responsable del color azul-violeta que vemos en los preparados histológicos.

Referencias bibliográficas


¿Cómo citar este artículo?

Selvaggi, K. (4 marzo, 2025). ¿Hematoxilina o hemateina? El asa de Henlehttps://elasadehenle.com/2025/03/04/hematoxilina-o-hemateina/

2 respuestas a «¿Hematoxilina o hemateína?»

  1. Avatar de Ana Navarro-profe-BIODES
    Ana Navarro-profe-BIODES

    Pues y, asa de Henle, diría hemalumbre 😊

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    1. Avatar de El asa de Henle
      El asa de Henle

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Ana! Hemalumbre se refiere específicamente a las soluciones de hemateína con iones aluminio como mordiente.

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